Sin importar si se trata de lentes para corregir problemas visuales o proteger los ojos del sol es importante que los niños se sientan involucrados en el proceso de escoger las gafas o los lentes. Esto los hace sentir que su opinión es valiosa y que es su deber. Fíjese siempre que el lugar en el que compra las gafas sea especializado, que los filtros sean confiables y con garantía.
El resto del procedimiento es igual a la anterior fase. Hay que tener cuidado de no presentar varias palabras al mismo tiempo hasta que el niño las conozca por separado, no mostrar consecutivamente palabras que inicien con la misma letra y intentar que el número de letras de cada palabra vaya aumentando progresivamente, empezando por palabras cortas.

Un desayuno nutritivo les da energía a los niños y los prepara para el día que tienen por delante. En general, los niños que toman el desayuno tienen más energía y tienen un mejor desempeño en la escuela. Los niños que toman el desayuno también tienen menos probabilidades de ausentarse y van con menos frecuencia a la enfermería con dolor de estómago por el hambre.


Lo ideal para empezar es que conozcan un poco el alfabeto, o sea, que reconozcan las letras. Que sepan qué letra es cada una, porque a partir de que las conocen pueden luego combinarlas fonéticamente al leer sílabas: “La B con la A no se dice BE-A, sino BA”. Para que las aprendan, debemos decirles qué letra es cada una y luego añadir el fonema (precisamente para favorecer que al leer “PAPA” no se queden diciendo “PE-A-PE-A”, sino “Pppp-A-Ppp-A”, que al ganar velocidad se convierte en “PA-PA”). Es decir, cuando aprendan la “B”, decir, “BE, Bbbbb”, cuando aprendan la “S” decir, “ESE, Ssssss”, cuando aprendan la “M” decir, “EME, Mmmmmm”.
Enséñale a tu niño el alfabeto. Cuando tu hijo haya desarrollado una conciencia de las palabras, empieza a descomponer las palabras en letras individuales. Si bien la canción del alfabeto es el medio más clásico para enseñar el alfabeto, trata de hacer algo creativo. Explícale cada una de las letras con su nombre, pero no te preocupes todavía por tratar de incorporar los sonidos de las letras.
Antes de comenzar a enseñar a su hijo a leer el abecedario y las características específicas del sonido, ayude a su hijo a reconocer que las líneas en esta página están directamente relacionadas con las palabras que usted habla. Mientras lee en voz alta, señale cada palabra en la página cuando las dice. Esto ayudará a su hijo a ingresar el patrón de palabra / línea en la página relacionado con las palabras que usted dice, en términos de longitud y sonido.
Si su hijo cambia una palabra por otra mientras está leyendo, fíjese si tiene sentido. Si su hijo usa la palabra “perro” en lugar de “cachorro”, por ejemplo, el significado es el mismo. No detenga la lectura para corregirlo. Si su hijo usa una palabra que no tiene sentido (como “camino” en lugar de “cariño”), pídale que lea la oración nuevamente porque no está seguro de haber comprendido lo que acaba de leer. Reconozca los límites de la energía de su hijo. Suspenda cada sesión antes de que presente los primeros signos de fatiga o frustración o justo cuando demuestre tales signos.

Hacerle preguntas al/a la niño/a (cuando tiene dos o tres años) mientras se le lee un libro le anima y es muy eficaz para el desarrollo de su comprensión. De hecho hay muchos niños/as capaces de leer con una gran fluidez pero que no comprenden lo que están leyendo, y si no lo comprenden, no están realizando una lectura real ni productiva. Las preguntas durante la lectura harán que se desarrolle su vocabulario y que el/la niño/a interactúe con el libro.
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